Reflexiones sobre el tratamiento mediático en torno a las migraciones

Dando continuidad a la nota “Instalación mediática de las migraciones como carga y problema” que aparece en el último Boletín del OAJ (Octubre 2016), volvemos a notar con mucha preocupación una serie noticias en diarios y programas televisivos que condensan en la figura del “inmigrante” sentidos negativos y peyorativos.

Hace sólo una semana nos consternábamos con los dichos en el programa “Periodismo para todos” que dirige Jorge Lanata en el que se presentó a los jóvenes extranjeros estudiantes en las universidades públicas como un costo desproporcionado para el Estado Argentino, además que se cuestionaba su nivel académico, y de esta forma estigmatizando y discriminando. Por lo que, consideramos preciso hacer un análisis más profundo de los sentidos de procesamiento mediático y desnaturalizar las “miradas” construidas en torno al otro migrante.

El lunes 31 en TN – Política[1] se publicó una nota titulada “Argentina está entre los países que más temen que los inmigrantes afecten el empleo”. Esta noticia escrita por un corresponsal en Washington (EEUU) llama la atención sobre las políticas de proteccionismo que hay en torno a la campaña presidencial entre Trump y Clinton, y hace hincapié sobre una encuesta realizada por IPSOS a nivel mundial, en la que se expone que Argentina se ubicaría en tercer puesto en un ranking mundial de países en los cuales la clase trabajadora siente que los inmigrantes les dificultan conseguir trabajo.  De esta forma, se instala en el sentido común que los extranjeros pueden sacarle el empleo a los nacionales, en vez de hacer foco sobre la falta de políticas a nivel nacional que generen empleo de calidad y rompiendo la idea de la unidad regional, de entender las problemáticas de la desigualdad y la pobreza como fenómenos regionales.

El mismo lunes 31, en Página 12[2] salió publicada una nota donde queda expuesta la intimación al Director Nacional de Migraciones, Horacio García, por negar el ingreso a un ciudadano paraguayo que había sido detenido por Gendarmería el 28 de julio pasado y en el acto deportado a Ciudad del Este porque no tenía su DNI. Esta noticia expone el giro punitivo en materia de seguridad, que incluye la criminalización de las migraciones. Muestra de ello, es también la intención de construir un centro de detención para migrantes (Para leer más al respecto dirigirse al link: La gravedad del avance hacia medidas punitivas en la política migratoria).

A eso se suma, la nota publicada el martes 01 de noviembre en el diario La Nación[3]en el que se explica la intención del Ministerio del Interior de darle más atribuciones a la Dirección Nacional de Migraciones, y la intención de crear una policía migratoria y hasta de crear un fuero migratorio especial “con la intención de que haya jueces y fiscales dedicados exclusivamente a las causas relacionadas con delitos migratorios, para, así, descongestionar los juzgados ordinarios, que hoy manejan esos casos”. Esta posible medida genera gran conmoción, ya que visibiliza que la intención no sería de generar instancias tendientes a la regularización de la situación migratoria de las personas en el país (tal como lo exige la Ley de Migraciones) sino que conduce a la criminalización y expulsión.

Como suele darse de parte de los medios masivos de comunicación, se constituyen en punta de lanza o apoyo de embestías punitiva desde los poderes del Estado. Los medios generan discursos que legitiman políticas represivas. En este sentido se suman las declaraciones del Senador Miguel Ángel Pichetto[4] en los que trata a la población migrante de “resaca” de los países limítrofes, a la vez que los clasifica de narcotraficantes. De esta forma, podemos ver en discursos de políticos las bases fundamentales de la producción de clasificación y discriminación, que luego es reproducido por los medios de comunicación. Este es un juego que se retroalimenta, los medios sirven por su parte como mecanismo de habilitación y de inducción de consenso para la creación de un nuevo chivo expiatorio o enemigo interno, encarnado en la figura del migrante.

Hay actores que entienden el fenómeno de las migraciones en clave de derechos, es decir respetando el derecho a migrar y respetando los derechos humanos consagrados en los tratados internacionales suscriptos por nuestro país. Es este sentido el 10 de agosto pasado se llevó a cabo en la Defensoría del Público una Mesa de Trabajo sobre el “Tratamiento periodístico responsable de la migración y los derechos de las personas migrantes”, dónde numerosas organizaciones de derechos humanos, de migrantes y academia acordaron 10 líneas de acción para un tratamiento respetuoso de las migraciones. Desde el OAJ nos sumamos a las voces que promueven la migración como un derecho, respetando las libertades de todos los ciudadanos/as a vivir en la tierra que elijan y estudiando los motivos que impulsan migraciones en la región, siempre muy vinculadas a situaciones previas de vulneraciones de derechos por parte de los Estados.

 

 

[1]http://tn.com.ar/politica/argentina-esta-entre-los-paises-que-mas-temen-que-los-inmigrantes-afecten-el-empleo_750114

[2]http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-313130-2016-11-01.html

[3]http://www.lanacion.com.ar/1952214-buscan-crear-una-policia-migratoria-para-reforzar-el-control-fronterizo

[4]https://www.youtube.com/watch?v=tM3ykFIAXpc

© Copyright 2016 25344157, All rights Reserved. Written For: