Jóvenes y medios: merecer vs padecer

El tratamiento mediático sobre los jóvenes en lo que va del año ha mantenido algunas regularidades y ha roto otras.

Por una parte se mantienen los tratamientos habituales sobre los jóvenes vinculados a la peligrosidad o la violencia y especialmente focalizando en los jóvenes de clases populares que los relacionan directamente al delito mediante un proceso de criminalización. A su vez en el último año, se han sumado a las noticias sobre jóvenes “delincuentes”, otras que versan sobre un estereotipo de joven que, en contraposición con los primeros, son forjadores de futuro y merecedores de oportunidades y derechos.

Los medios juegan un rol preponderante en la configuración de la “sociedad de la meritocracia”, donde los derechos parecen no estar vinculados a la condición inherente de todo ser humano como tal y no estar consagrados por ningún tratado internacional, ni leyes nacionales, sino que estarían regidos por un “mereciómetro”, operado bajo consideraciones morales regidas por las clases hegemónicas (hoy referenciadas en una gestión de gobierno). Estos jóvenes merecedores son quienes aparecen mediáticamente legitimados para definir qué es democracia, qué es ser bueno, qué prácticas o conductas merecen buenos resultados y cuáles no, basado en que la forma de ganar un lugar en la democracia, la idea de un ascenso social producido solo en función de un esfuerzo individual sumiso Un avance moralizante que parece soslayar las políticas sociales que se desplegaron en la última década en nuestro país.

Coberturas como las siguientes ponen en funcionamiento el “mereciómetro”, promoviendo la idea de que, aquellos jóvenes que por sus propios medios hacen el esfuerzo, serán dignos de oportunidades. Los medios tergiversar así la noción de sujeto de derecho para darle lugar a un merecedor de derechos. Aquí algunos ejemplos paradigmáticos:

La Nación 6/9/2016. Presentan un proyecto para realizar un campus universitario con containers reciclados para estudiantes del interior. Es en el marco de “Potenciate”, un concurso de la Ciudad para jóvenes emprendedores.

La Nación 26/10/2016. Crearon una aplicación para armar el CV en video y bajar el desempleo de los chicos que viven en la villa. Una pareja de productores ganaron $ 100.000 en un programa de la Ciudad de Buenos Aires y crearon Tu VideoCV, una plataforma para que cada usuario puede armar su propio curriculum digital en formato audiovisual

Clarín 6/4/2017 “Jóvenes, ocurrentes y divertidos, así son los YouTubers, los nuevos “profesionales” de Internet” es el título para la publicación de un video que muestra estas aptitudes de estos jóvenes denominados YouTubers.

Clarín 7/4/2017 “Jóvenes y apasionados que se la juegan por el tambo”, con párrafos como este: ““Crisis, significa oportunidad”, una frase que se replica en todos los ámbitos de la vida cuando las cosas no salen como se esperaba. Y esta frase le sienta mejor que a nadie a Sofía Imaz, una joven emprendedora de 29 años que durante el año pasado decidió abrir su propio tambo en Coronel Suárez, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, mucho con esfuerzo y dedicación, y así, continuar de lleno con la actividad que tanto la apasiona tras el cierre del establecimiento donde estaba trabajando”, ejemplificador del sentido de lo que merecen aquellos que emprenden: éxito. Sentidos que invaden las páginas y segundos de los medios masivos hegemónicos: éxito, merecer, emprender, esforzarse.

Por su parte en los últimos meses este nuevo tratamiento mediático sobre los jóvenes “merecedores”, se ha visto especialmente impactado por el recrudecimiento de un tratamiento típico para los medios masivos de comunicación (que convive con el nuevo) y es el de la construcción de un sujeto “menor” que no es el hijo de las clases altas, que no es el hijo de los consumidores promedio de los productos periodísticos de los mass media. Es ese “otro”, el pibe pobre que por tal es probablemente chorro y como tal es potencial productor de “inseguridad”.

Esta nueva embestida punitiva sobre los jóvenes de sectores populares(propiciada por los medios) se da otra vez en un año electoral, en el cual, sin ninguna base empírica, sin ninguna estadística que lo sustente, se vuelve a pretender instalar que los jóvenes que habitan las barriadas son nuestros enemigos, los productores de inseguridad.

Hagamos un poco de memoria: el inicio de esta nueva embestida utilizó el caso conocido como “Brian” sucedido a fin de 2016.

Clarín 30/12/2016 – Un nuevo detenido por el crimen de Brian, el chico asesinado en Flores. Tiene 26 años, cayó en la villa 1-11-14 y sería el cómplice del chico de 15 años que Interpol detuvo en Chile y que está llegando a Aeroparque…….Mientras tanto, en un vuelo que une Mendoza con Aeroparque, están viajando el menor de 15 años y su padre, que lo había recibido en el país trasandino, ambos detenidos ayer en Chile por Interpol.

El asesinato de Brian se llevó 22 notas solamente en el diario Clarín.

Luego de este caso en el cual luego el imputado del crimen fue declarado inocente del mismo, siguieron notas que abonan el pedido de un estado mas represivo. Notas como las que siguen son unívocas en su construcción de sentido: los chicos cometen delitos cada vez más chicos, y la forma en la que hay que abordarlos es el sistema penal.

La Nación 17/3/2017 –“Fueron inimputables un tercio de los menores detenidos en Capital en 2016”.“En la mayoría de esos casos, 452 en ambos sexos, se trató de adolescentes de entre 13 y 15 años. Pero la estadística marcó un inicio más bajo en la delincuencia, ya que se notificó la detención de 32 niños y niñas con edades entre los 10 y los 12 años, e incluso tres casos de chicos de menos de 9 años apresados.”

Otro caso fue el dado a conocer como “Masita” fue cubierto por 15 notas en La Nación, y 21 en Clarín, sumando las pariciones que hicieron referencia al suceso para justificar el pedido de debate sobre la baja en la edad de punibilidad entre otras medidas punitivas. Los medios empalmaron este caso con el de Brian que permitió en enero 2017 alentar paradójicamente el pedido de más castigo penal para resolver problemas sociales.

Clarín, 2/4/2017 – El joven había sido premiado por la NASA. Juicio por el crimen de David Varlotta: “Hay que acabar con el ‘dispará total sos menor”. Lo dice la mamá de la víctima. El acusado de balearlo es “Masita”, quien tenía 17 años en el momento del asesinato en Villa de Mayo.

Clarín, 5/4/2017 Condenaron a “Masita” por el crimen del joven distinguido por la NASA –La sentencia se conocerá recién en mayo pero el fiscal pidió que le den 22 años de cárcel. Párrafos como: En Villa de Mayo, Malvinas Argentinas, lo conocen como “Masita”, un pibe que desde los 14 entra y sale de las comisarías, y que el año pasado cayó preso por el crimen de David Varlotta (24), el joven que llegó a ser reconocido por la NASA y fue asesinado durante un asalto en la puerta de su casa, ubicada también en Villa de Mayo. Al momento del homicidio, “Masita” era menor de edad y recién ahora que tiene 18 pudo ser juzgado: lo encontraron culpable.

Por su parte otros episodios que involucran niños y jóvenes,  aparecen con muchos menos espacios, el mínimo centimetraje posible, este fue el caso de la cobertura de un episodio en donde un cuerpo armado de policía municipal irrumpió en un comedor infantil de Lanús (PBA), a tiros, golpes y gases sobre niños/as comiendo. Ya lo decía León Gieco recogiendo las palabras del  Pocho Lepratti[i] “Bajen las armas, aquí solo hay pibes comiendo”. Hay pocas cosas más inseguras que estar comiendo y que la policía pueda balearte. Pero no, la construcción de sentido sobre la inseguridad impone creer que el problema son ellos/as, los/las pibes, quienes son en realidad las primeras víctimas de una sociedad que avanza en sus facetas punitivas y retrocede en las sociales.

La cobertura de este caso fue muy escasa en Clarín (2 notas) y la Nación (1 nota) donde los titulares vinculaban el hecho a la persecución de un prófugo que se habría refugiado allí, buscando que eso explicara el brutal accionar.

Clarín 31/03/2017- “Denuncian que policías entraron a los tiros a un comedor comunitario”. Iban persiguiendo a un joven buscado por homicidio que se refugió allí. Dicen que tiraron gas pimienta.

La Nación 30/3/2017: “Tensión en Lanús: vecinos denuncian incidentes con la policía en un comedor comunitario”.  El merendero pertenece al Movimientos de Trabajadores Excluidos (MTE); funcionarios y la policía desmienten que haya habido represión.

Los medios masivos son grandes generadores de sentido, de consensos para que un Estado represivo despliegue sus peores armas sobre nuestros/as pibes/as, con el discurso vacío y falaz de que así resolverá problemas de seguridad ciudadana.

Merecer vs padecer, dos caras de un despliegue punitivo.

 

[i] Cura Villero asesinado por la policía provincial de Santa Fe, en Rosario durante la crisis del 2001

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