Presentación seguridad

Esta sección aborda las temáticas que vinculan a la niñez y a la adolescencia con las problemáticas del campo de la seguridad desde una perspectiva de Derechos Humanos y de género. La mirada que intentaremos desarrollar, propone abandonar el presupuesto de la “inseguridad” o “seguridad” como algo dado, para tratarlas como artefactos culturales. Es a través de ciertos discursos como determinados hechos o situaciones llegan a ser considerados como fruto de la “inseguridad”. Así, no es de extrañarnos que la inseguridad remita principalmente a algunos delitos (principalmente, delitos contra la propiedad), e incluso situaciones o hechos que no presuponen forzosamente una infracción de la ley (como puede ser la presencia en el espacio público de grupos considerados “amenazantes”, las paredes con graffittis o la basura en las calles), mientras se excluyen a otros igual o más dañinos, como la violencia de las fuerzas policiales, la violencia de género, los delitos económicos complejos o los de tipo ambiental. En esta definición, la seguridad y la inseguridad aparecen en un “tándem”:  la seguridad como un estado idílico sin conflictos, de absoluto orden, pasible de ser alcanzado de una vez y para siempre, y la “inseguridad”, como un problema a ser “combatido”. Esta perspectiva, remite a una lógica bélica que los medios de comunicación masivos y determinados actores políticos reproducen, y en la cual se enfrenta un “nosotros”-víctima con un “otros”-delincuente, legitimando la violencia represiva y la eliminación física sobre estos “otros”.

Sostenemos como contracara de esta definición única, pretendidamente compartida por todos, que existen otras definiciones posibles desde las cuales se pueden pensar políticas alternativas al respecto. Así, mientras que para algunos la seguridad se vincula con la protección frente a los delitos violentos como los robos u homicidios y para otros, con una intervención creciente de las fuerzas de seguridad para evitar por ejemplo, que haya grupos de jóvenes reunidos en la plaza de su barrio, para otros la la “seguridad” estará vinculada con la protección del Estado frente a la violencia en sus distintas formas (represiva, de género, delictiva, etc.), frente a situaciones de pobreza, exclusión o vulnerabilidad social, desempleo y precarización laboral, etc. La definición de seguridad que nosotros adoptamos críticamente en esta sección es la de seguridad ciudadana, entendiendo esta como un derecho fundamental de la ciudadanía, y en especial de los sectores vulnerables como son los/as niños/as y las y los adolescentes. Así, se postula a la seguridad ciudadana como una obligación indelegable del estado, y al paradigma de seguridad democrática como el adecuado para encarar su abordaje, entendiendo a este como un enfoque que, partiendo de una comprensión multicausal de las violencias, postula una respuesta multiagencial y multisectorial, cuyos ejes principales son la prevención de la violencia y la inclusión social.

Tres serán los sub-ejes que componen esta sección. En el primero, intentaremos dar cuenta de las violencias que atraviesan a la niñez y adolescencia, manteniendo especial foco en la incidencia de las armas de fuego y la estigmatización y violencia simbólica dirigida hacia ellos y ellas, cada vez que desde una situación en la cual sus voces son ignoradas o silenciadas, se los identifica desde una actitud de “pánico moral” como una “clase peligrosa”.

Luego, en un segundo apartado, nos proponemos mostrar cómo en numerosas ocasiones las mismas agencias estatales encargadas de proteger a niños/as, adolescentes y jóvenes, son quienes vulneran sus derechos. En esta sub-sección, se buscará producir datos, conocimiento y reflexiones teóricas acerca del despliegue de las agencias de control social penal en su faz preventiva de control de territorio, su faz represiva de uso coactivo de la fuerza, y su faz punitiva de vulneración de derechos humanos. Se incluyen además las interacciones problemáticas entre las fuerzas de seguridad y las y los jóvenes por su carácter de residentes de barrios vulnerables, por sus usos del espacio público y por su participación pólitica y social, entre otras.

Por último se analizan las políticas e iniciativas que buscan promover la vigencia de la seguridad ciudadana para este sector particularmente vulnerable.

SUBSECCIONES

  1. Violencias: se analizan las distintas violencias que afectan a la niñez y adolescencia, población especialmente vulnerable y que no suele aparecer como víctima en los relatos públicos. Además, se analizan los procesos de estigmatización de la niñez y adolescencia como parte de olas de “pánico moral” y como “clase peligrosa”.

  1. Políticas de Prevención: se analizan las políticas e iniciativas ciudadanas que buscan promover la seguridad ciudadana de la niñez y adolescencia desde un enfoque preventivo.

  1. Violencia institucional de fuerzas de seguridad: se analizan las interacciones problemáticas entre las fuerzas de seguridad y l@s jóvenes en los barrios, en el espacio público y en los espacios de participación que vulneren sus derechos humanos.