16 septiembre, 20205min0

En junio, desde el Observatorio de Adolescentes y Jóvenes, realizamos un primer informe analizando la situación de los y las adolescentes durante la pandemia, llamando la atención sobre cómo la situación de aislamiento, el retiro del Estado en los territorios, la falta de acceso al mundo digital por los sectores rezagados, las condiciones de insalubridad y hacinamiento de muchas familias, impacta de manera diferencial en los y las adolescentes. En este informe queremos enfocarnos en las y los jóvenes, y entre ellos en dos grupos habitualmente invisibilizados para las políticas públicas, pero seleccionados en forma preferencial por las agencias de control social penal, estos son lxs jóvenes que habitan en barrios populares y lxs jóvenes migrantes. Cuando presentamos en el primer informe la situación de los adolescentes, llamamos la atención especialmente sobre el tiempo detenido, las consecuencias y los desafíos de esa pausa impuesta por el aislamiento social en la conformación identitaria y social de este grupo. Cuando analizamos la experiencia de las y los jóvenes frente a la pandemia y el aislamiento social, y en particular de la juventud de los barrios populares y de los jóvenes migrantes que están viviendo en Argentina, que muchas veces son coincidentes, emerge la noción de fronteras, para unos las nacionales e institucionales, para otros, o para todos, la pobreza y el barrio.

Desde el Observatorio entendemos que hay muchas formas de ser joven, y partimos de un concepto de juventud como una categoría dinámica, sociohistórica, culturalmente construida la cual debe comprenderse siempre de forma situada y relacional (Margulis y Urresti, 1996). A fines prácticos y en algunas dimensiones nos circunscribimos a la franja etaria de 19 a 29 años. Este grupo representaba según el Censo 2010 el 18% de la población (17,7% según EPH 2020) y de los cuales, los y las jóvenes migrantes representan el 4,6% aproximadamente.

Para analizar la juventud en barrios populares, se tomó como caso de estudio el Barrio Padre Carlos Múgica (ex Villa 31-31 bis) en la Ciudad de Buenos Aires, a partir del trabajo realizado por tres estudiantes de la Maestría en Problemáticas sociales infanto juveniles (UBA/Derecho), cuya versión completa se encuentra disponible en el sitio web del Grupo de Estudios sobre infancia, adolescencia y juventud. Asimismo se incorporan entrevistas realizadas a referentes del Programa Envión en Avellaneda y del Barrio Sarmiento en San Martín, cuyos extractos de entrevistas están disponibles en el canal de youtube del OAJ.

El informe aborda asimismo y de manera específica la juventud migrante, en particular de aquellos jóvenes que, nacidos en otro país, se instalan en Argentina con el objetivo de trabajar, estudiar o residir durante algún tiempo. Esta segunda sección fue elaborada en conjunto con las y los jóvenes pertenecientes a la organización EsMiUBA, un colectivo de jóvenes migrantes residentes y estudiantes en Argentina. En ambos casos se busca comprender las dificultades y el impacto que la llegada del COVID-19 y del aislamiento social obligatorio han tenido en estos grupos.